Por qué la cultura está muerta y nadie le hace un funeral

viernes, noviembre 18, 2016

Estudié en un instituto de bachillerato artístico, por aquel entonces el único de mi isla, la alternativa educativa para vagos, porretas, hippies, excéntricos y despojos sociales. En mi clase yo era de las pocas alumnas que deseaba hacer la Prueba de Acceso a la Universidad, y la única que no pensaba continuar con sus estudios de arte (al menos en su forma plástica y audiovisual, pues las letras en sí también son un arte). Recuerdo perseguir a muchos profesores para que me enseñaran –para que hicieran su trabajo– y tener que pedir apuntes a amigos de otros colegios donde sí recibían una educación de calidad media.
En la escuela había grandes talentos, en esos años mi habilidad para el dibujo era torpe y mediocre, sobre todo en comparación con varios de mis compañeros. Pero luego llegaban las horas de Historia del Arte y Filosofía, en las que el aula se vaciaba y mi mente se expandía. Muchos consideraban esas lecciones tiempo perdido, supongo que en parte por su rebeldía adolescente y en parte por el ego del artista ¿Para qué aprender párrafos y párrafos de contenido que no iban a servirles de nada en sus obras?
Creo que mi instituto refleja a la perfección el problema que tiene hoy día el arte y la cultura, la crisis de vulgaridad que atraviesan y la razón porque el periodismo cultural se ha convertido simple y llanamente en MIERDA.

Celestian Bodies/Infernal Souls serie, por Lois Greenfield (2015)
ARTE:
1. m. o f. Capacidad, habilidad para hacer algo.
2. m. o f. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
3. m. o f. Conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer algo.

CULTURA:
2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.
3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
Como explica la RAE, arte y cultura no son sinónimos, pero son inmanentes, es decir, uno existe gracias al otro y viceversa. El arte es cultura, y la cultura es a grandes rasgos arte. El problema actual radica en la pérdida de los significantes de sus significados.

Como bien se expone, el arte es, por encima incluso de la expresión humana, la habilidad de realizar una labor. El conocimiento y manejo de la técnica forjan al artista. Nuestra sociedad considera arte muchas obras que pecan de falta de preparación y esmero, trabajos que aunque sean modos de expresión válidos, no son obras de arte. Como recalca la RAE, el arte tiene una serie de normas necesarias para realizar cualquier obra; supongo que esta acepción se perdió hace un siglo con La Fuente de Duchamp, cuando decidió llamar "obra" a un retrete. La pedantería del creador traspasa incluso la lingüística, y es menos costoso ser vanguardista, que ser un artista.

La técnica no mata el arte; pues al hablar de técnica no me refiero al artista hiperrealista que domina a la perfección todos los entresijos de la escultura o el pincel, sino a aquel, que conociendo y siendo capaz de realizar una obra correcta, decide dar un paso más y romper las reglas para crear algo distinto. Por poner un ejemplo, la moda de los dibujos animados que también ven adultos –Hora de Aventuras, Steven Universe, Historias Corrientes–, en ellos se pintan personajes simples y desproporcionados, este diseño puede deberse a dos motivos:

A. El artista, a pesar de poseer un amplio bagaje sobre anatomía, perspectiva, volumen, etc. decide romper las reglas en pos de un dibujo más adecuado para una serie infantil.

B. El "artista" no sabe dibujar y por ello se limita a (como diría tu abuela) hacer monigotes.

Aunque el resultado pueda ser similar, hay una gran diferencia entre cometer errores por voluntad propia que por desconocimiento y/o ineptitud.

Over the Garden Wall, por Patrick McHale (2014)
Por otro lado, la cultura recoge –entre otras cuestiones– el nivel de desarrollo artístico de una época o grupo social. Las estatuas del Antiguo Egipto son famosas por su hieratismo, esculturas rígidas, simétricas e inexpresivas, características que denotan un desarrollo artístico pobre. Asimismo, en la Edad Media, tras el esplendor artístico de Grecia y Roma, se retrocede a un arte plano y estático. La humanidad progresa con movimiento pendulares, hay épocas en que avanza en muchos sentidos, y otras en las que vuelve atrás. Me atrevo a afirmar que nos encontramos en la segunda opción.

Como ya he dicho en otras ocasiones: el arte es el reflejo del mundo. Parecía que nos dirigíamos hacia una etapa de culmen cultural, donde la igualdad de género, racial y sexual sería celebrada, donde terminarían los maltratos, las guerras y la contaminación ambiental. En su lugar, nos hemos dado de bruces con un mundo que celebra ideales arcaicos, casi fascistas. En Reino Unido gana el Brexit, Colombia vota "no" por la paz, en España crece la indignación popular por un gobierno de circo, en Estados Unidos –dudosa primera potencia mundial– gana las elecciones un millonario machista, racista y violento, y la libertad de expresión se ha convertido en un arma de doble filo que se utiliza para acallar las voces disonantes.

Los medios de comunicación, debido a la masiva secularización, han coronado la "cultura" como el nuevo opio del pueblo. Secciones culturales donde priman el cotilleo barato, las series del momento, la literatura juvenil, los cantantes que usan Auto-Tune y los taquillazos de estreno. ¿Dónde queda el teatro, la música, la poesía, los museos? Incluso los cómics y los videojuegos, que cuentan con gran potencial para que muchas de sus piezas sean consideradas obras de arte, se presentan única y exclusivamente como otro producto más del consumo de masas ¿Dónde queda la crítica, el análisis y la exploración? El Arte (en mayúsculas) se ha convertido en un deleite que pocos son capaces de apreciar, no porque sea "elevado", sino porque hemos bajado tanto el nivel, que parece elevado, incomprensible para nuestras simplistas mentes que piensan que Hora de Aventuras tiene un buen dibujo.

La rama artística no debería ser tratada como una educación de segunda categoría, pues nada eleva más al ser humano que su habilidad para crear realidades. Igual que exigimos que la ciencia y la tecnología cuenten con una calidad mínima, deberíamos pedir que los artistas salgan con una preparación que les permita explotar al máximo su potencial. Pues una mente plana solo podrá crear esculturas egipcias dentro una sociedad hierática.

Celestian Bodies/Infernal Souls serie, por Lois Greenfield (2015)

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1 comentarios

  1. No creo que considerar bueno el dibujo de series como Hora de Aventuras sea sinónimo de simplismo, tiene lo que yo llamo un dibujo sencillo.

    El retrete de Duchamp antes me hacía gracia (creo, no recuerdo bien), desde hace tiempo lo considero basura pretenciosa. Me alegro de ver que hay más gente que nota que el arte está devaluado; y es un problema lejos de resolverse, la gente lo que suele querer es no aburrirse o evitar sus problemas, aunque eso implique tragar telebasura en lugar de hacer algo mejor.

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